Sostuvo el Vice Presidente Municipal Rubén Wetzel, al leer el mensaje central del acto por el Día de la Independencia en Federal. “Que el sacrificio de nuestros antepasados nos recuerde cada día el valor de la independencia, para que honrando la gloria de ayer sigamos sosteniendo los principios indómitos que nos definen, y seamos capaces de legárselos a todos los que en el futuro pisen este bendecido suelo argentino”, agregó. ESCUCHE EL MENSAJE DE WETZEL Y VEA IMÁGENES.
El lugar elegido en Federal, para la realización del acto oficial por el Día de la Independencia Argentina, fue la Plaza de los Fundadores del barrio El Silbido, límite con Itatí; espacio recientemente puesto en valor por la Administración Chapino.
Unos minutos antes de las 15:30 comenzaron a llegar las autoridades invitadas, delegaciones escolares y de fuerzas de seguridad, de Bomberos Voluntarios, y otras; que dieron marco, junto a una importante presencia de vecinos, a la celebración de esta fiesta patria.
Tras la entonación del himno nacional y la marcha de Entre Ríos, llegó la invocación religiosa, a cargo del Cura Párroco Gabriel Dri, y el mensaje alusivo a la fecha del Vice Presidente Municipal, Rubén Alfredo Wetzel. (Leer más abajo).
Actuaron el Taller de Danza Jazz (Barrio el Silbido), bailaron el Pericón Nacional alumnos de la Escuela N°9 Artigas y escuela de Comercio “J M Estrada”, con la colaboración de alumnos de “María del Buen Mate” y “Senderos de Tradición”. Se presentó el Show en Vivo de La Sonic Band, mientras se distribuían Tortas fritas y chocolate.
En el lugar se desplegó también la Feria de los Emprendedores locales.
Presencias:
Estuvieron en el acto el Presidente Municipal, Gerardo Chapino, la Senadora Provincial Nancy Miranda, Nancy Miranda, el Sub Jefe de la Policía Departamental, Carlos Kindernech, miembros de otras fuerzas de seguridad y de Bomberos Voluntarios, funcionarios del gabinete municipal, y de reparticiones del estado provincial en el Departamento, concejales del Frente de Todos y de Cambiemos; entre otros.
EL DISCURSO DE RUBEN WETZEL:
En 1816 ocurrieron dos hechos sumamente importantes para nuestra historia: la firma del Acta de la independencia de las Provincias Unidas en Sud-América y la organización del plan continental del General José de San Martín, que consistía en lograr la libertad de Argentina, Chile y Perú.
El 9 de julio de ese año, en San Miguel de Tucumán, 29 representantes de nuestro pueblo concluyeron con el proceso emancipador que se había iniciado en mayo de 1810. Aquel día, el Congreso de las Provincias Unidas, afirmó la voluntad de “investirse del alto carácter de una nación libre e independiente…”.
Es por esto que la declaración de la independencia, junto con la Revolución de Mayo, son los hitos fundantes de nuestra patria, los primeros rasgos de nuestra identidad como pueblo libre y soberano.
Ambos conceptos_libertad y soberanía_ arraigan en la historia más íntima de los hombres y mujeres que desde lo cotidiano y anónimo hasta lo trascendente y público, fueron partícipes conscientes y activos en la construcción de la independencia argentina.
Ser independientes hoy en el sentido colectivo implica dar forma al deseo de la no dependencia a través de una profunda convicción, sostener esa convicción en lo ideológico, y ejercer en la práctica los valores de la libertad. Es decir, sentir, pensar y obrar como pueblo de una nación soberana.
Más que de las intenciones y las luchas de nuestros próceres en aquel difícil contexto de 1816, la premisa de la independencia nos llega hasta el hoy como una necesidad impostergable. A la manera de los ríos caudalosos de nuestra América reconquistada, que desbordan vida y a la vez cobran víctimas, la libertad y la independencia tienen un valor y un precio, tal como lo entendieron nuestros antecesores. Y es por esta razón que hablamos también de voluntad. Porque la emancipación se sostiene en la manifestación del deseo de vivir sin tutelajes,y de ser reconocidos por los otros libres del mundo, a cualquier precio.
Aquella independencia que fue un acto rebelde y revolucionario en 1816 fue cambiando la forma según el tránsito del tiempo, pero nunca más modificó su esencia. Sigue aún hoy gritando con coraje y desobediencia desde cada necesidad social, desde cada derecho vulnerado, porque su ser es dinámico como la misma sociedad humana. Pero aún conservando su carácter de insumisa y modificando su apariencia, la independencia es absolutamente concluyente y nos define como pueblo y como nación. Nos sentimos, nos sabemos, somos independientes y así nos proyectamos al mundo.
Que el sacrificio de nuestros antepasados nos recuerde cada día el valor de la independencia, para que honrando la gloria de ayer sigamos sosteniendo los principios indómitos que nos definen, y seamos capaces de legárselos a todos los que en el futuro pisen este bendecido suelo argentino.
(Federal al Día)
















