El secretario de Salud dejó el cargo luego de que se confirmara que Macri derogó el protocolo del aborto.
El radical Adolfo Rubinstein renunció a Salud tras de despedirse de su equipo después de que Mauricio Macri derogara el protocolo del aborto no punible.
En la mañana de este viernes, el presidente finalmente revocó el protocolo de aborto después de horas de idas y vueltas. Lo anunció el ministro Alejandro Finocchiaro al salir de la reunión de gabinete y ratificó que no le pedirían la renuncia al secretario de Salud. Pero Rubinstein quedó completamente desautorizado con la marcha atrás en el tema y juntó a su equipo pasado el mediodía para despedirse.
“La derogación del protocolo en el día de la fecha, me obliga a renunciar indeclinablemente a mi cargo ya que durante toda mi gestión tuve como una de mis máximas prioridades la ampliación de los derechos”, expresó Rubinstein en la carta de renuncia en una crítica directa a Macri, que enfrenta desde su revocatoria al protocolo una dura pelea interna con la UCR.
El presidente devolvió las acusaciones con dureza a través de una emisión en vivo desde su cuenta de Instagram, en donde dijo que la decisión de Rubinstein fue “unilateral” y que “eso está mal”.
“La actualización del protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazado que fue derogado en el día de la fecha se trata de una guía de actuación destinada a los médicos y los equipos de salud para darles certeza y protección en la realización de los procedimientos que deben realizar para garantizar los derechos que están consagrados en nuestro código penal y refrendados por el fallo F.A.L. de la Corte Suprema de Justicia de la Nación”, agregó Rubinstein en la carta.
“La resolución que lamentablemente fue derogada le daba a esta actualización le entidad jurídica y normativa que varias provincias reclamaban para reforzar las acciones necesarias del equipo de salud para realizar ILE en las personas restantes, incluidas las niñas y adolescentes, en condiciones seguras y con los mejores estándares de calidad”, indicó el secretario.
El ex funcionario se despidió de su equipo este viernes, aunque su renuncia se hará efectiva el próximo lunes. En el ex ministerio, Rubinstein dijo que “lamentablemente tuvo una repercursión política indeseada” la resolución que firmó esta semana pero defendió que su área tenía “todas las potestades” para avalar el protocolo.
Rubinstein llegó a Salud a fines de octubre de 2017 cuando Macri echó a Jorge Lemus, que lo había acompañado como ministro en la misma área en la Ciudad. Lemus se ganó la confianza de Macri cuando le extrajo un bigote postizo de la garganta en su fiesta de casamiento. Sin embargo eso no lo salvó de convertirse en el único ministro de Macri echado dos veces.
El ahora ex secretario reemplazó a Lemus por obra y gracia de Ernesto Sanz, uno de los fundadores de Cambiemos. Rubinstein tuvo varios econtronazos con la Rosada justamente por el tema del aborto. El año pasado avaló la ley de aborto en la Cámara de Diputados poco antes de que el proyecto obtuviera media sanción y generó una grieta en Cambiemos. Pese a eso, meses después envió a sus funcionarios a defender la iniciativa en el Senado, la cámara donde el proyectó cayó.
En septiembre de 2018, en medio del ajuste del gabinete ordenado por el FMI, Rubinstein dejó de ser ministro y permaneció hasta hoy como “secretario de gobierno” de Salud. En el último tiempo no ocultaba sus diferencias con el macrismo y antes de las elecciones generales se mostró junto a un ex ministro kirchnerista y una asesora de Matías Lammens, en un evento en el que se quejó de que degradaran su ministerio y auguró que Alberto Fernández le devolviera el rango luego del 10 de diciembre. (LPO)
















