Fue en un acto que se realizó en el Centro Municipal de Cultura, y a donde asistió el presidente municipal Gerardo Chapino, el Vicepresidente Municipal, Rubén Wetzel, miembros del gabinete municipal, concejales, representantes de las fuerzas de seguridad local, penitenciaría, bomberos voluntarios, y el Cura Párroco, entre otros; junto a una formación de alumnos y banderas representantes de escuelas de la ciudad, Policía Departamental, UP8 y bomberos. FRAGMENTO DEL MENSAJE DE LA CONCEJAL LUCIANA PREISZ.
El acto realizado en la siesta de este jueves en la ciudad de Federal, comenzó con un minuto de silencio para conmemorar el paso a la inmortalidad del Gral. José de San Martín, y continuó con la entonación del Himno Nacional y la marcha de Entre Ríos.
Enseguida el Cura Párroco Gabriel Drí realizó una invocación religiosa, dando lugar luego al mensaje principal del acto conmemorativo, que este año estuvo a cargo de la concejal oficialista, profesora Luciana Preisz.
Se hizo posteriormente la entrega de ofrendas, por parte de las instituciones presentes, en este caso libros, que serán entregados a la escuela de Educación Integral N° 13 de Federal.
El acto terminó con la entonación de la Marcha de San Lorenzo y el retiro de las banderas de ceremonia.
MENSAJE COMPLETO DEL ACTO DE ESTE 17:
Nos encontramos una vez más para conmemorar un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del libertador de América, del General José Francisco de San Martín.
Como todos los años, en esta fecha, recordamos su abnegada entrega, sus hazañas, su carácter, sus ideales americanistas y todo su legado; pero realmente reflexionamos sobre lo que nos dejó, sobre lo que trasciende de su persona.
Es importante aprovechar cada 17 de agosto para analizar el papel que tuvo en la gesta Revolucionaria, pero también para reflexionar sobre sus valores e ideales, aquellos que deberíamos tomar como guía de nuestras acciones como argentinos.
Más allá de su biografía, de su faz como estratega y militar, es necesario pensarlo como lo que realmente fue, un revolucionario; como parte de un proceso que implicó una transformación brutal para la sociedad Argentina de esa época; es necesario reflexionar sobre el gran aporte político que fue su clara idea independentista, él quería y luchó por la independencia de América frente a otros proyectos que pretendían la autonomía o un territorio autónomo Federal, pero con España.
Creía fervientemente en la construcción de una patria grande, no entendía la libertad de los pueblos ni la solidez de los gobiernos sino como un fenómeno a escala Sudamericana; eso para la época era progresismo puro.
La carrera americana de San Martín fue muy corta, duró menos de una década, sin embargo tuvo un papel fundamental como parte y luchador de una causa colectiva.
También es necesario mencionar su decisión de no involucrarse en disputas internas, anteponiendo el bien común a las ambiciones personales. Rechazaba toda clase de sojuzgamiento humano. Él tenía claro que la clave y el objetivo era la lucha contra los realistas y no entre hermanos.
San Martín es una pieza fundamental en la construcción de nuestra identidad nacional; rememorar su vida a partir de un nuevo aniversario de su muerte es recordar ese relato, esa gran narración que nos conformó como comunidad y que debemos pensar y reconsiderar en nuestro camino hacia una patria justa, libre y soberana.
Sin dudas prefería el terreno militar, no en vano esa imagen de guerrero profesional caballo y sable incluidos, compartía el ideario y la ilustración basado en la libertad e igualdad de las personas; de ello deriva su adhesión a la revolución de mayo.
Por eso en el complejo contexto de la época las ideas debían abrirse paso al intrincado terreno de la política, pero mezclados con la guerra.
Nació en Yapeyú, hoy provincia de Corrientes, un 25 de febrero de 1778. Hijo del capitán Don Juan de San Martín, Teniente Gobernador de Yapeyú, y de Doña Gregoria Matorras. Fue cuidado por una niñera India, Juana Cristaldo, que según Doña Gregoria lo consentía demasiado. Vivió en Buenos Aires hasta que en el año 1783, cuando fue aceptado el pedido de su padre para regresar a España, se mudan al viejo continente; donde a los 11 años ingresó a la carrera militar. En poco tiempo ya tomó parte en activos combates en España en el norte de África. Así Don José de San Martín se vinculó otros jóvenes americanos residentes en la Península, que forjaban planes de Independencia política para las respectivas regiones en donde habían nacido. No olvidaban sus orígenes americanos, y están muy al tanto de lo que sucedía en el Río de la Plata.
Al enterarse de los hechos de mayo de 1810, decidió pedir el retiro del ejército español para poner sus conocimientos y experiencia al servicio de la naciente Revolución americana.
A poco de llegar a Buenos Aires logró que se le respetara su grado militar de Teniente Coronel, y que se le encomendara la creación de un regimiento para custodiar las costas del Paraná, asoladas por los ataques de los españoles de Montevideo. Así nació el Regimiento de Granaderos a Caballo.
Creó junto a su compañero de viaje, Carlos de Alvear, la logia Lautaro; una sociedad secreta cuyos objetivos principales eran la independencia, y que para lograr dicho fin se embarcó y concretó grandes hazañas, tales como el cruce de los Andes en 1817, ante condiciones naturales, logísticas y humanas muy adversas; la independencia de Chile, la campaña del Perú y la independencia del Perú en 1821.
San Martín también supo desobedecer cuando fue necesario, por eso quiero invitarlos a seguir sus convicciones, a rememorar las máximas escritas a su hija Merceditas, en donde plasma la integridad de su carácter, donde alude al amor, a la verdad, y principalmente al respeto al otro, tan necesario en estas épocas.
Para finalizar cito las palabras que le escribió Estanislao López, cuando ardía la guerra interior: unámonos paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan; divididos seremos esclavos, unidos estoy seguro de que batiremos; hagamos un esfuerzo de Patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra de honor. Mi hable no saldrá jamás de la vaina por opiniones políticas.
(Federal al Día)
















