Desde hace varios días su estado de salud era muy delicado. Este domingo se supo de su fallecimiento a los 85 años de edad.
Sixto Gregorio Urristy Escobar fue un vecino de gran arraigo y estima en la historia de la localidad, y de también de participación en la política de Conscripto Bernardi.
Su participación político-institucional:
Sixto Urristy, de militancia Justicialista, fue Comisionado Municipal en la Transición Institucional de la localidad.
El rol del Comisionado pretendía ordenar la administración local de manera interina, llamar a elecciones locales preparatorias o gestionar los fondos públicos de la comuna antes de que se conformara un Concejo Deliberante definitivo.
Sixto Urristy ejerció funciones institucionales claves en la localidad, entre 2003 y 2004, hasta transferir el poder a otro hombre del Justicialismo, José Rubén Boxler, a mediados de 2004.
Durante el bienio 2003 y 2004, Conscripto Bernardi atravesó uno de los períodos institucionales y electorales más complejos y convulsionados de su historia contemporánea, en el cual el esquema de Comisionados Municipales —vinculado a la figura de Sixto Urristy— estuvo en el centro de la escena.
Hasta el año 2003, la localidad operaba institucionalmente bajo una transición administrativa. En las elecciones provinciales y municipales de noviembre de 2003, Conscripto Bernardi eligió por voto popular a sus autoridades para la Junta de Fomento.
Los principales contendientes fueron José Rubén Boxler (por el Partido Justicialista) y Guillermo González (por la Unión Cívica Radical). El escrutinio resultó sumamente ajustado y derivó en un extenso litigio judicial y electoral que paralizó la normal asunción de las autoridades electas.
En los archivos se encuentran noticias que mencionan que, debido a que la Justicia Electoral demoró meses en resolver formalmente quién era el ganador definitivo del municipio, se generó un vacío institucional a finales de 2003 y principios de 2004.
Ante la imposibilidad de que asumiera un intendente electo, el Poder Ejecutivo de la provincia de Entre Ríos debió recurrir a la figura de Comisionados Municipales ad hoc para que se hicieran cargo de la administración diaria del pueblo, el pago de sueldos y la prestación de servicios básicos.
Durante este período interino de acefalía, la gestión local quedó en manos de delegados políticos designados por decreto provincial —esquema en el que figuras históricas del pueblo como Urristy y, posteriormente, el propio candidato radical Guillermo González, ejercieron funciones administrativas provisionales antes del desenlace judicial.
El año 2004 estuvo marcado por una altísima tensión política en el pueblo. En junio de 2004, manifestantes y militantes locales llegaron a tomar pacíficamente el edificio municipal de Conscripto Bernardi reclamando la entrega de diplomas y la asunción de Boxler, quien ya contaba con un fallo favorable de la Junta Electoral pero enfrentaba la resistencia de la gestión comisionada saliente.
Tras agresiones cruzadas, renuncias de los comisionados interinos y una amenaza latente de intervención legislativa a la comuna, el gobierno provincial nombró un comisionado normalizador a finales de noviembre de 2004 con el único fin de convocar a la sesión preparatoria oficial. Esto permitió, finalmente, desplazar el esquema provisorio de comisionados y formalizar la primera intendencia electa de la localidad.
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