Con emoción y orgullo, el seleccionado entrerriano de handball vivió su última práctica antes de partir rumbo a San Carlos de Bariloche, donde disputará el Torneo Nacional de Selecciones de Menores.
Este sábado en Concordia no fue un día más. En cada pase, cada corrección técnica, cada mirada entre compañeros, se respiraba algo distinto: la certeza de que el esfuerzo de meses estaba a punto de transformarse en experiencia, competencia y, por qué no, gloria. El seleccionado entrerriano de handball cerró su última concentración con el corazón en alto y las valijas listas para emprender viaje hacia San Carlos de Bariloche, sede del Torneo Nacional de Selecciones de Menores.
Entre los convocados, dos nombres resuenan con fuerza: Valentino Márquez y Valentino Brandolini, jóvenes que no solo destacan por su talento en la cancha, sino por el compromiso, la humildad y el compañerismo que contagian. Ellos, junto al resto de los jugadores y el cuerpo técnico, representan lo mejor del deporte entrerriano: pasión, trabajo en equipo y el sueño compartido de dejar a la provincia en lo más alto.
La partida está prevista para mañana, y con ella se inicia una travesía que va más allá de lo deportivo. Es el viaje de una generación que se forma en valores, que aprende a ganar y a perder, que entiende que vestir la camiseta de Entre Ríos es un honor que se defiende con entrega y respeto.
Desde cada rincón de la provincia, familiares, amigos, clubes y comunidades acompañan con el corazón. Porque estos chicos no solo juegan handball: nos representan, nos inspiran y nos recuerdan que el futuro se construye con esfuerzo, alegría y sueños compartidos.
¡Éxitos, Seleccionado Entrerriano! Bariloche los espera, y nosotros los alentamos con orgullo. #federalaldia #radiointegracion905

















