El dato lo aportó el abogado Marcos Rodríguez Allende. “Estas personas, por el momento, no quieren hacer las denuncias porque, aparentemente, una tercera persona que sería ajena al grupo, estaría ya en condiciones de hacerse cargo de parte de las deudas•”, señaló el profesional.
El abogado Marcos Rodríguez Allende es el representante legal de 12 presuntos damnificados por la causa de la mesa de dinero que involucra a Matías Santa María y a los hermanos Julio y Andrés Gamarci, y, durante una entrevista con los periodistas Antonio Tardelli y Juan Cruz Varela, en el programa En El Dos Mil También que se emite por Radio Costa Paraná (88.1), realizó una serie de consideraciones sobre la causa, al tiempo que aportó información que no se conocía.
Rodríguez Allende, en primer lugar, aclaró que en el caso particular de la representación que ejerce con un grupo de personas “no nos hemos constituido como querellante particular”.
Esta situación, agregó, tiene una explicación. “Estas personas, por el momento, no quieren hacer las denuncias porque, aparentemente, una tercera persona que sería ajena al grupo, estaría ya en condiciones de hacerse cargo de parte de las deudas·”, señaló.
Efectuada esta aclaración, Rodríguez Allende informó que estas operaciones “hubo muchos contratos de mutuo, que son acuerdos entre partes previstos legítimamente en el Código Civil, a través de los cuales una persona o una firma recibe una determinada suma de dinero a cambio de ciertas condiciones. Si ese acuerdo no se cumple, no es delito, es una cuestión civil por lo que cada persona puede ir al Juzgado Civil correspondiente a ejecutar ese incumplimiento del contrato de mutuo”.
Pero cuando atrás de ese mero incumplimiento “hay diferentes maniobras engañosas, y tengo varios de los casos, es otra cosa”, añadió.
Si una persona firmaba con Santa María un contrato de mutuo, pensando que era Santa María el que firmaba, esa persona se enfrentaba con Santa María, le daba el dinero, y Santa María le decía ‘yo le recibo, acá está el contrato de mutuo y lo voy a firmar’, pero Santa María se daba vuelta, hacía como que firmaba y no lo firmaba, porque ya lo tenía firmado una secretaria. Esa es una maniobra engañosa porque la persona pensaba que el dinero se lo estaba dando a Santa María”.
Rodríguez Allende, por otro lado, subrayó que en este caso “debemos concentrarnos en la constitución del delito, de qué delito estamos hablando en virtud de las evidencias”
El abogado, además, recordó que el fiscal Santiago Alfieri, a cargo de la causa, “ya tomó varias denuncias, fue recolectando determinadas pruebas, y con ellas está en condiciones de formular una imputación, procesalmente hablando. En este caso, no es simple defraudación o simple estafa, ya estamos hablando de una asociación ilícita en la cual más de dos personas se juntan para tener un objetivo en común de ir cometiendo ciertos ilícitos. Eso es grave, eso no es excarcelable”.
– ¿Nos puede dar el nombre de la persona que se ha acercado a estos presuntos damnificados para decirles que hay un arreglo posible?
– Eso yo no se lo puedo decir públicamente porque estaría entorpeciendo hasta la causa, el legajo.
Acá hay tres personas imputadas, pero esas personas también tienen otros vínculos, hermanos, amigos, y cada uno estará haciendo lo que puede tratando de evitar que las denuncias que están instaladas sigan avanzando.
– Este engaño que usted dice existía en la maniobra de que una persona creía que estaba firmando con Santa María, pero lo firmaba la secretaria, ¿sólo lo hacía Santa María o alguna de las otras personas que están imputadas también aparecen como supuestos firmantes de mutuos y en realidad no lo eran?
– En el caso concreto que manejo en el estudio, no era solamente Santa María. Andrés Gamarci hacía lo mismo. Es más: yo puedo mostrar el contrato de mutuo, son exactamente la misma firma entre Santa María y Gamarci, pero no son ni Gamarci ni Santa María. Era un garabato que evidentemente lo hacía la secretaria. Si usted me pregunta qué secretaria, no lo sé.
– La defensa dice no hay un vínculo directo entre Andrés Gamarci y la financiera, sino que, en todo caso, había una tarea de carácter profesional, un servicio profesional que como contador brindaba a esa firma?
– Eso es materia de investigación. Lo concreto es que las personas que se acercaron al estudio y me comentaron todas las operaciones, más allá de lo comercial, de quién figura en la firma, siempre estaba Andrés Gamarci y Santa María, siempre.
Ahora, si el rol que tenía Santa María era distinto al de Gamarci, formalmente, no lo sé. Eso va determinando la investigación.
– Una de las informaciones que leímos en un gran informe de José Amado, en la revista Análisis, es que habría habido en las últimas semanas una transferencia de acciones de Santa María a Andrés Gamarci en La Peruana, como para evitar eventuales problemas en el caso de que avance la investigación.
– Una de las pruebas que está requerida por parte del fiscal, son diferentes oficios a diferentes organismos para determinar si hubo vaciamiento, si hubo transferencia, y de qué tipo.
Es una información de José Amado que bien realizada está, pero esas cosas hay que chequearlas y corroborarlas oficialmente con los organismos pertinentes.
– ¿De cuánto dinero estamos hablando?
– En algunos de 50 millones de pesos, en otros de 30 millones, en otros de 70 millones. De pesos, claro, por supuesto, de pesos, ¿no? Sí, de pesos, exactamente.
– Antes de preguntarle por qué se cae este esquema, cabe preguntar cómo era exactamente el esquema, porque parece no estar en claro cuáles eran las inversiones que hacían los señores que tomaban este dinero o que tomaban inmuebles o automóviles.
– Es una muy buena pregunta. Habíamos hablado de que las calificaciones legales empezaban con una estafa y estamos ahora en asociación ilícita.
Si del devenir de la investigación surge que este grupo de personas que usaban como pantalla una financiera, donde tomaban dólares, por ejemplo, a un grupo de narcotraficantes para después ir devolviéndoselo y blanqueando de otra manera, sería una cosa totalmente distinta. Eso sería lavado de activos y ya las cosas se
Acá sabemos dónde comenzó, a partir de una, dos o tres denuncias, pero no sabemos dónde va a terminar esta cuestión. En la medida que se siga investigando vamos a llegar a las últimas consecuencias, vamos a ver el inicio y el final-
Y tomo la pregunta de por qué se cayó este esquema. Creo que, evidentemente, esta gente utilizaba estos fondos para otras inversiones en las que no les fue bien. Y cuando la gente empezó a darse cuenta de que algunos intereses ya comenzaban a tardar, cuando había un capital que ya no se entregaba, empezó esta especie de corrida.
– ¿Podemos pensar, en función de lo que usted viene describiendo, que haya mucha gente que no denuncia precisamente por el origen de los fondos?
– Por supuesto. Es más: creo que debe haber un altísimo porcentaje.
– El intento de salir podía tener que ver no sólo con el temor frente al esquema que se caía y la falta de respuestas, sino también a las enormes posibilidades que ofrecía blanqueo legal.
– Exactamente. Este es un elemento más que suma a esta corrida, claro.
Lo cierto es que esto ya dejó de ser simples estafas o simples defraudaciones, ahora ya estamos en una asociación ilícita, que es muy grave, y no sabemos dónde puede terminar.
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