Nora Cortiñas falleció hoy a los 94 años. Reconocida por su incansable búsqueda de justicia tras la desaparición de su hijo durante la dictadura militar.
Nora Cortiñas, ícono de la lucha por los derechos humanos en Argentina, falleció a los 94 años este jueves, dejando un legado imborrable en la memoria colectiva del país. Conocida por su incansable búsqueda de verdad y justicia, Nora se convirtió en un símbolo de la lucha contra la dictadura militar que azotó a Argentina en la década de 1970.
Nacida el 22 de marzo de 1930 como Nora Irma Morales, creció en el barrio de Monserrat como una de las cinco hijas de una familia de inmigrantes españoles. Su vida dio un giro trascendental cuando, junto a su esposo Carlos Cortiñas, formó una familia y se estableció en Castelar. Sin embargo, el destino les deparaba un camino marcado por la tragedia y la resistencia.
La desaparición de su hijo, Gustavo, quien militaba en la Juventud Peronista, la impulsó a emprender una búsqueda incansable que la llevó a convertirse en una figura emblemática de las Madres de Plaza de Mayo. Su valentía y determinación para exigir justicia la hicieron protagonista de numerosas manifestaciones y actos públicos, donde su voz resonaba como un grito de esperanza y denuncia.
Norita, como era conocida cariñosamente, no solo fue la madre que desafiaba al silencio impuesto por la dictadura, sino también la mujer multifacética que se destacaba por su vitalidad y compromiso. Desde coser para afuera hasta dar clases, su vida estuvo marcada por la solidaridad y la lucha por los derechos humanos. (plazaweb)
















