En una carta abierta dirigida al gobernador Gustavo Bordet, la agrupación Padres Organizados por la Educación en Entre Ríos, expresaron sus críticas a las medidas sanitarias definidas en el plan de regreso al a presencialidad “Aula Seguras”. En un documento sostienen: “no somos antivacunas” y señalan que los protocolos “no se sustentan en ninguna evidencia científica” y “son discriminatorios”.
En una nueva declaración en resistencia a las medidas de cuidado sanitario por la pandemia de Convid-19, Padres Organizados por la Educación en Entre Ríos dio a conocer su posición ante los protocolos definidos para el ciclo lectivo 2022. En este orden, en una carta enviada al gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, y que se compartió con esta Agencia, plantearon sus críticas a las disposiciones para el regreso a clases Aulas Seguras, definido por el gobierno nacional y al cual adhirió la Provincia. “Las aulas siempre fueron seguras, y las escuelas no debieron cerrarse en una virtualidad excluyente ni abrirse con una presencialidad restrictiva”, afirmaron volviendo a un pedido efectuado en los momentos de mayor virulencia del Covid-19 a nivel mundial, al tiempo que recordaron que ya habían presentado “dos pedidos de informe sobre los cuales aún su gobierno no nos ha respondido”.
Yendo a la cuestión, los Padres Organizados dicen que “los protocolos ‘aulas seguras’ no se sustentan en ninguna evidencia científica, son discriminatorios, no toman en cuenta las necesidades de la infancia y adolescencia, su salud integral y sus particularidades. Los somete, una vez más, a protocolos restrictivos que los adultos vamos dejando atrás. El derecho a la educación no puede estar sujeto al estado de vacunación de niñas, niños y adolescentes (NNyA), de ninguna vacuna, pero en especial, contra la vacuna del Covid 19”.
En este orden se preguntan “¿Cuál es la evidencia para presionar a la vacunación a población que no es de riesgo, en una enfermedad donde la vacunación masiva no implica erradicación de la misma, pues el objetivo es evitar hospitalizaciones y muertes pero no contagios? ¿Cuál es el bien superior de NNyA que se pretende resguardar al pedir información que viola su derecho a la privacidad de su historia clínica?
¿Qué gravedad reviste para la salud propia o de sus pares el estado de vacunación que justifique la discriminación en la aplicación de protocolos diferenciados haciéndoles perder más días de clase, con un impacto negativo harto conocido y del que todavía no existe un plan concreto para reparar el daño ocasionado tras dos años de gestión de la pandemia?”, para luego afirmar: “No somos anti vacunas. Creemos firmemente en ellas, y también en el bien superior del niño. Hoy, no existe un costo beneficio que justifique la vacunación masiva en NNyA. Tampoco información confiable y disponible para que las familias podamos decidir sobre la salud de nuestros hijos. Somos, ante todo, pro derechos del niño a una vida sana, feliz y libre de discriminación”, sopesaron.
Mascarillas
Respecto al uso de los tapabocas, los Padres por la Educación insisten en que “la información disponible sobre la poca eficacia del tapabocas se acumula, de la misma manera que los efectos nocivos del uso del barbijo en el desarrollo cognitivo, lingüístico y emocional de NNyA, sobre todo, los más chiquitos. Tampoco han demostrado su efectividad las medidas de distanciamiento social en el aula, que impiden, por ejemplo, que los niños hagan trabajos en grupos, jueguen libremente, compartan y sean niños”.
También plantean que “el deterioro en la salud integral de los adolescentes es alarmante, los problemas para el desarrollo del lenguaje y las dificultades de lecto escritura se disparan. Las consecuencias del uso prolongado del barbijo son innegables y visibles en cada familia. Las ventajas, desconocidas. ¿Por qué decide ignorar la evidencia disponible sacrificando la salud integral de NNy A? ¿Por qué otra vez los deja abandonados a su suerte?. Creemos que las políticas públicas deben basarse en evidencia. No somos anti barbijos. Con la evidencia disponible hoy somos pro sonrisas, pro aprendizaje, pro infancia. No hay remedio contra la infancia perdida. Es momento de que los adultos permitamos que los niños sean niños”.
Como contraparte a los protocolos, la entidad incorpora en la discusión que “ahora la higiene esté en agenda de los protocolos sanitarios cuando las cooperadoras trabajan a destajo para poder comprar lavandina, no nos resignamos a edificios sin mantenimiento, a una educación a la deriva, a niños de 8 años que aún no saben leer, a adolescentes de quinto año que no interpretan textos. No nos resignamos a que se decida sobre la vida de NNyA sin que se tome en cuenta su voz, sus necesidades y particularidades”.
Por último, señalan: “Nosotros, los PO de Entre Ríos no nos resignamos. No vamos a renunciar a nuestro compromiso intergeneracional de cuidado a la infancia y a la adolescencia”. (aim)
















