La CTA Entre Ríos denunció las presiones que vienen ejerciendo los grupos económicos para que el Gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner realice una megadevaluación y pidió la urgente convocatoria a un Consejo Económico y Social para la búsqueda de acuerdos que permitan una salida a la crisis que atraviesa el país.
Hay un golpe de mercado en la Argentina que utiliza la presión sobre el dólar para conseguir sus objetivos frente a un Gobierno que busca evitar una devaluación por el impacto que generaría en los precios y el poder adquisitivo del salario sobre los jubilados, trabajadores asalariados, cuentapropistas, a quienes sumiría en la pobreza; pero también sobre la salud, la educación y la cultura.
Quienes están detrás de esta operación son los mismos sectores que fugaron capitales durante el macrismo; los exportadores, los grupos del agronegocio, importadores, el capital financiero y las grandes empresas que buscan su propio beneficio.
Si el Gobierno reestructuró hacia adelante los vencimientos de la deuda externa, hay saldo favorable en el intercambio comercial y no hay demanda de dólares para turismo en el extranjero, ¿qué explica la crisis cambiaria? La respuesta es que hay grupos económicos que presionan al Gobierno para forzar una devaluación.
Hay que ser claros en esto: la devaluación significará una mayor concentración de la riqueza y un mayor empobrecimiento de la población.
Hoy la Argentina arrastra una situación crítica producto de la desastrosa gestión de Mauricio Macri, que se fue del gobierno dejando un 40 por ciento de pobre, una inflación del 50 por ciento, habiendo hecho caer las jubilaciones, con las pequeñas y medianas empresas destruidas y un endeudamiento descomunal.
Con ese cuadro de situación, la pandemia condujo al país a una crisis inédita en su Historia. Por eso consideramos que es urgente convocar a un gran Consejo Económico y Social donde todos los sectores de la producción y el trabajo confluyan en un gran acuerdo nacional para reactivar las pymes, poner el esquema productivo de pie y volver a tener un modelo de producción y desarrollo que nos permita edificar una salida a la profunda crisis que atraviesa el país.
Es imprescindible que los empresarios nacionales, la industria, las pequeñas y medianas empresas, los movimientos cooperativos y de la economía popular y el movimiento obrero aborden los desafíos productivos que enfrenta el país en este contexto tan particular, con el objetivo puesto en atacar la inflación, la pobreza, el hambre y el desempleo.
















