El juez subrogante de La Paz, Raúl Flores, resolvió rechazar la medida cautelar interpuesta por la querella de Rubén Pagliotto en representación de la empresa familiar Las Margaritas SA, cuyo pedido fue acompañado por el Ministerio Público Fiscal (MPF) a cargo de Oscar Sobko.
El magistrado realizó diversas explicaciones que justifican su decisión. Se destaca dentro de la argumentación que de la prueba aportada por la querella se desprende que Dolores Etchevehere posee fehacientemente una parte de la estancia Casa Nueva, epicentro del conflicto a raíz de la decisión de la mujer de donar parte de su herencia al Proyecto Artigas que tiene como principal referente a Juan Grabois a nivel nacional.
En relación a esto, Flores señaló que la querella no especificó que parte del terreno había sido “usurpado” por los demandados. Es por eso que a Dolores Etchevehere no le impide nada permanecer en el lugar con la gente que desee invitar, algo que también rige para sus 3 hermanos (Luis Miguel, Juan Diego y Arturo Sebastián) como a su madre Leonor Barbero Marcial.
Este estado de situación impone una necesidad de que la Justicia actúe, sobre la cuestión de fondo, con mayor celeridad porque las dos partes tienen derechos sobre parte de una extensa estancia en el marco de un conflicto político que mantiene la tensión inicial.
Otro de los puntos señalados por el juez Flores, contra los argumentos de la querella, tiene que ver con lo señalado por la familia Etchevhere respecto al ingreso de su hermana y los militantes del Proyecto Artigas. En la medida cautelar presentada, los demandantes y fiscalía habían asegurado que el ingreso ocurrido el 15 de octubre en horas del mediodía había sido mediante el uso de la violencia y el engaño.
Sin embargo, para el magistrado esto no fue así: “El medio comisivo señalado sindicado por Fiscalía que consitía en el ingreso de 40 personas que intimidaron a los trabajadores rurales de Las Margaritas, por su número, pero sin indicar ni probar la fiscalía otro hecho violento más que el número de personas; y que alguno de estos les habrían dicho ‘que de ahora en más realizarían un determinado tipo de tareas’ y que hasta un determinado límite del campo podrán moverse en adelante, lo que les infundió temor”, citó el juez Flores.
“Que al haber aclarado el señor fiscal que el ingreso al establecimiento en realidad fue pacífico y sin violencia, por haberse atravesado el guarda-ganado para ingresar al campo desde la ruta, que permanece abierto y sin obstáculos al libre acceso, a la par de haberse descartado el suo de cualquier tipo de armas en las denunciadas amenazas; ello permite descartar el hecho típico de la violencia en la usurpación del inmueble, ya que el ingreso de 40 personas que acompañaban a Dolroes Etchevehere no fue acompañado por prueba alguna de que alguno de ellos haya desplegado violencia o algún tipo de amenazas contra los empleados rurales, más allá de señalar el fiscal la ‘incomodidad’ de ese número elevado de personas acompañando a la heredera”, aseveró el fallo judicial. (analisisdigital.com.ar)
















