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Un paso adelante en el tiempo

Murió un luchador contra los agroquímicos

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Fabián Tomasi falleció en Basavilbaso producto de una enfermedad contraída por agroquímicos. Fue emblema de la lucha ambientalista. Su contracara es el entrerriano Etchevehere, quien dijo que los químicos para el agro son inocuos.

Fabián Tomasi falleció este viernes por la mañana, en el hospital de Basavilbaso. Su cuerpo, ilustrando la tapa del reconocido libro “Envenenados” del periodista y escritor Patricio Eleisegui, lo volvió un ícono mundial de la lucha contra los agrotóxicos.  El entrerriano “venía peleando, desde hace mucho tiempo, siempre con ganas de dejar testimonio para tratar de cambiar, desde su enfermedad, el mundo contaminado. Su lucha, incansable, se apagó hoy pero seguirá en quienes lo han tenido como referente”, dice una publicación difundida desde la ciudad de los rieles.

En 2005, cuando después de haber trabajado como peón de campo, carpintero y obrero de la construcción, decidió probar suerte como apoyo terrestre en la fumigación área. “Nunca pensé que iban a descuidar tanto. Yo tenía que abrir los envases que dejaban al costado del avión, volcarlo en un tarro de 200 litros para mezclarlo con agua, y enviarlo al avión a través de una manguera”, contó Fabián en una nota periodística. “Era verano, trabajábamos en pata y sin remera, y comíamos sándwiches de miga debajo de la sombra del avión que era la única sombra que había en las pistas improvisadas en el medio del campo. La única instrucción que yo recibí fue hacerlo siempre en contra del viento, así los gases no me afectaban”, había relatado.

Cuando Etchevehere dijo que el agroquímico es inocuo

Al contrario de Tomasi, Luis Miguel Etchevehere, el entrerriano que es secretario de Agorindustria de la Nación, es un ferro defensor del uso de los agroquímicos en el campo. Cuando asumió en dicha cartera -cuando era ministerio- a mediados de noviembre de 2017, Etchevehere dijo: “Vamos a continuar con las políticas que está llevando adelante la Argentina, de buenas prácticas en las aplicaciones. Incluso, la palabra agrotóxico es un poco agresiva. Son productos fitosanitarios que se utilizan para mejorar la producción ni más ni menos que de alimentos”.

“En junio del año pasado, 106 premios Nóbel dijeron que el glifosato en sí mismo no causa ningún tipo de daño a la salud humana”, planteó entonces y lo comparó con el detergente de la cocina o el mata cucarachas. “¿Qué tenemos que hacer? Utilizarlo de tal manera que no cause ningún daño a la salud”, expresó, y añadió: “El glifosato bien aplicado es inocuo. Se desactiva cuando toca el suelo”.

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