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PARANÁ: GENDARMERÍA HARÁ LAS PERICIAS PARA ACLARAR CÓMO MURIÓ UN JOVEN A MANOS DE UN POLICÍA

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Se solicitó a la fuerza nacional las tareas que determinarán si hubo o no legítima defensa de los uniformados del 911. Los apuntados del crimen de Gabriel Gusmán están presos en la Alcaidía. Se conocieron los detalles de la autopsia.

Desde la Procuración se dispuso que Gendarmería nacional realice las pericias que forman parte de la causa que se investiga la muerte de Gabriel Gusmán, el muchacho de 20 años, que el martes fue ultimado de un tiro en la cabeza en el barrio Capibá. También se conocieron los primeros resultados de la autopsia.

Presos

Lo que provocó un malestar en la fuerza policial, fue la disposición del fiscal Gonzalo Badano de ordenar la detención de los policías acusados de la muerte de Gabriel “Cabeza de perro” Gusmán.

Tras la primaria intervención de la justicia, se ordenó que al menos hasta que se tomaran varias declaraciones de testigos, el sargento Diego Ibalo de 39 años y el agente Rodrigo Molina de 29 años -que revisten en el 911- permanezcan alojados en carácter de detenidos en la Alcaidía de tribunales.

De esta manera se rechazó la propuesta de la Policía, que los dos uniformados fueran demorados en la comisaría 13°.

Se entendió que el lugar para una detención es el mismo para todos, y que si bien no está claro aún cómo ocurrió el crimen de Gusmán, queden presos a disposición del fiscal.

Pericias claves

En tanto, y con el fin de garantizar la imparcialidad y tranquilizar a todas las partes que tienen interés en la causa judicial, se solicitó que las pericias de la investigación queden a cargo de Gendarmería Nacional.

UNO dialogó con la procuradora adjunta, Cecilia Goyeneche quién defendió la resolución del fiscal. “No queremos que nadie se queje de los resultados, y si bien desde la Policía hay un excelente cuerpo de peritos en la Dirección de Criminalística, consideramos oportuno, que otra fuerza realizara los análisis, justamente para eliminar todo tipo de suspicacias”.

La jefa de los fiscales indicó que los policías seguirán detenidos, al menos hasta que se aclare el panorama de cómo se produjeron los hechos.

La policía informó que los uniformados del 911 llegaron convocados por vecinos que alertaban de la existencia de una balacera producida por un joven. Al llegar los uniformados, fueron recibidos a tiros, por lo que debieron responder a la agresión.

La defensa de los policías fue encomendada al abogado Miguel Cullen y a Daniel Rosatelli, quienes iban a realizar varios planteos en esta jornada, como también la solicitud de que el director de Criminalítica de la Policía de Entre Ríos, Angel Iturria, se constituya como veedor en las pericias que ejecute Gendarmería en el gabinete criminalístico que cuenta la Agrupación V de la fuerza nacional en Paraná.

La disposición fue solicitada por las autoridades de la Policía de Entre Ríos, que cuentan con una excelente relación con sus pares de Gendarmería, pero se entendió importante la presencia de Iturria, una persona reconocida en su trayectoria como referente científico y criminalístico de la fuerza provincial, al solo efecto de llevar mayor tranquilidad a los detenidos.

Se hizo notar que el trabajo de investigación de Gendarmería será el de efectuar la planimetría del lugar del hecho, en el barrio Capibá, como también las pericias que determinen con certeza dónde fueron los disparos, a qué distancia, y que acción y reacción tuvieron los policías, como también la persona que murió a causa del enfrentamiento.

La autopsia

Se conoció esta mañana, una parte de los resultados de la autopsia realizada al cuerpo de Gusmán, en la morgue de Oro Verde. Se indicó a UNO que el disparo de un proyectil de una 9 mm ingresó en la zona de la nuca, de atrás, teniendo como recorrido y salida una parte de la frente.

Esto significó que el disparo fue efectuado de atrás, y coincide con el relato de los policías que indicaron que le dieron la voz de alto al sospechoso que corrió con un arma en la mano.

En el operativo se encontró a pocos centímetros del cuerpo un revólver calibre 38, y con posterioridad, se localizaron tres vainas servidas que fueron disparadas.

Siempre partiendo de la información oficial, Gusmán habría efectuado al menos tres disparos hacia los policías que repelieron la agresión a una distancia de entre 10 a 15 metros.

También se confirmó a UNO, que en los bolsillo del pantalón del muchacho ultimado de un tiro, encontraron cinco balas calibre 38 -sin disparar- en perfecto estado.

¿Legítima defensa?

La Postura de la Policía, es que se está frente a una acción regular de los dos uniformados, para lo cual postulan la idea de una legítima defensa. En caso de establecerse que hubo alguna acción irregular con el disparo que ingresó por la nuca, es que podría haber dos derivaciones: si se establece que fueron agredidos los policías se analizaría un exceso en la legítima defensa, o bien se se acredita que no hubo disparos por parte de la persona que murió, entraría a tallar la figura del homicidio.

Hasta el momento juegan a favor de los policías, varios testigos que aseguraron haber visto a Gusmán disparar con un arma de fuego a los uniformados que repelieron la agresión a una distancia mayor a los 10 metros.

Lo que genera dudas, es el disparo de atrás, para lo cuál será vital la pericia en la gorra de la persona muerta. Si descubren restos de humo del disparo o pólvora, determinará que el disparo fue a corta distancia.

Delincuente abatido

En tribunales se recordó a UNO, que este proceso judicial con sus diferencias, tiene algunas similitudes con el homicidio de Luis Guillermo Blanco González, acontecido el 3 de setiembre de 1999 en la ciudad de Paraná.

El muerto, oriundo de Mendoza contaba con un pedido de captura por varias causas penales y una condena a 5 años y 4 meses de prisión efectiva por un Robo calificado.

Blanco González fue interceptado por en la zona de Blas Parera por un móvil policial en el cual el comisario Jorge Hernández, lo reconoció y tras emprender una persecución y gritarle que se detuviera, le disparó con su arma reglamentaria desde una distancia de 49 metros. El tercer balazo impactó en el cuerpo y le quitó la vida.

Hernández fue condenado a seis meses por “ser autor material y responsable del delito de homicidio culposo”.

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