Federalaldia
Un paso adelante en el tiempo

OPINION: ¿Y Cristina como hacía?

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La pregunta del título, ingenua y potente, tiene un nivel de elocuencia, sencillez y profundidad que, desnuda y nos hace pensar en la post-verdad. Se trata de una trabajadora, empleada de comercio que, como a millones de argentinos, la parafernalia mediática la convenció que, el anterior gobierno, el de Cristina Fernández de Kirchner, era un pésimo gobierno que llevaba el país a estrellarse. Ella, como millones, creyó que había que Cambiar y votó por este gobierno que la está haciendo sufrir y que, aunque los medios se lo oculten, se da cuenta que la cosa va de mal en peor, entonces se pregunta, ¿ Y Cristina como hacía ?. Esa lógica abrumadora nos remite a “aquel era un mal gobierno pero vivía sin los sobresaltos de ahora, con un “gobierno fantástico” (es lo que le dicen de este), entonces ¿cómo hacía Cristina? Para que las cosas fueran mucho mejor que ahora siendo que era un mal gobierno….

Por Claudio Gastaldi

LA POSVERDAD Y LA CREENCIA QUE NUESTRO PENSAMIENTO ES NUESTRO

Aquí es donde tenemos que pensar en este fenómeno moderno de la llamada posverdad post-verdad, o, mejor, la mentira lisa y llana pero bien disfrazada de verdad.

Entonces, el primer y fundamental engaño, que es de donde parte este fenómeno mundial, asociado también al «Fake news» que, en su traducción a nuestro idioma se lee como “noticias falsas”, es hacernos creer cosas que no son.

Para comprender este fenómeno, lo primero que debemos hacer es voltear mitos. Aquel que nos hace creer que “pensamos por nosotros mismos”, y nos hace ignorar nuestra “naturaleza social”.

No es el caso de esta joven trabajadora que no profirió opinión respecto de esto, pero vale la pena analizar el fenómeno de quienes ignoran el formateo cerebral y cotidiano que hacen los medios y la cultura dominante.

Convencernos que nuestro modo de pensar, la manera en que se ha construido nuestra personalidad está a salvo de la influencia de los demás. Creer esa paparruchada de : “Nuestro pensamiento es nuestro” o, “a mi nadie me dice cómo tengo que pensar”. Similar a aquel de “la plata que tengo la hice yo, no me la regaló nadie”, ignorando que, con un proyecto de país andas bien y con otro te fundis.

Cada uno de nosotros se ha topado con quienes repiten como propias cosas que nos hemos cansado de escuchar y que muchos sabemos provienen de usinas ideológicas.

Gente que tiene una «actitud de resistencia emocional ante hechos y pruebas objetivas». O creerse lo que uno quiere al margen de lo demostrado con hechos. En rigor, algo desmentido por la propia realidad.

Es obvio que hoy la cantidad de pobres es sustantivamente mayor que en tiempos de los gobiernos kirchneristas, sin embargo, las “pruebas objetivas» son resistidas por la emoción que niega esa verdad. Se basan en «Fake news» (noticias falsas), o simplemente por una «actitud de resistencia emocional.

Pensemos en otros ejemplos : LOS SUBSIDIOS : el anterior gobierno subsidiaba casi todo…  la tarifa eléctrica ; al transporte ; al gas ; etc.

Que decía por aquel entonces una buena parte de la sociedad : “los subsidios son la ruina, es para los choriplaneros, basta de subsidiados y de robos y cosas por el estilo.

Pensemos entonces lo que está ocurriendo ahora : los transportistas y los ex beneficiarios de la tarjeta SUBE piden a gritos la vuelta del subsidio al transporte.

Es que, si ese subsidio al transporte pasa a mejor vida, los usuarios no van a tener dinero para pagar el boleto urbano de pasajeros porque se va a ir a $ 40, por lo menos aquí en Concordia y Entre Ríos y los dueños de los colectivos, sin usuarios se van a fundir. Al menos a muchos de ellos les va a pasar eso.

Los usuarios del gas natural se quejan del robo de las tarifas, lo mismo pasa con los usuarios de la energía que proveen las distribuidoras, o el combustible que solo en estos 10 meses de este año va aumentando el 80 %, amén de todo lo que aumentó durante 2016/17, etc.

Los subsidios, mal vistos, asociados al robo, al desquicio de las arcas públicas y al desgobierno, ahora, al vivirlo en carne propia se entiende mejor y es sencillo de explicar y entender.

La pregunta es : ¿Qué era lo que me hacía ver tan mal a los subsidios y a vituperarlos? Y…

La reflexión es : gracias al dinero aportado por el Estado durante el anterior gobierno, todos pagábamos un mil por ciento menos de luz, gas, transporte, etc, y, con esa platita que ahora ya no me queda en el bolsillo compraba cosas para mi casa, me iba de vacaciones, contrataba un jardinero para el patio o simplemente ahorraba para tiempos de vacas flacas.

Acaso está mal que haya sido así ? está mal que un gobierno piense en ayudar a la gente de esa manera?

Porque entonces, si esto que me venía tan bien a mi y al país en general porque el pueblo vivía mejor, lograba que ese mismo pueblo gritara y se contrariara.

A eso se llama escupir para arriba ya que ahora, se acabaron los subsidios y los mismos que despotricaban contra el subsidio ahora lo reclaman.

Cosa de locos, parece, solo parece. Ahí es donde juega el pensamiento que uno cree que es de uno y sin embargo no lo es, es implantado.

Y QUIEN LO IMPLANTA?

Simple, piense Ud. quien está ganando fortunas.. exacto, las grandes compañías productoras y distribuidoras de petróleo, gas, energía, etc. Casualmente, por si no lo sabía, los dueños o los accionistas de las compañías cuyos titulares forman parte de este gobierno o son amigos del presi. Todos ellos con la complicidad de sus socios dueños de los medios masivos : Clarín y La Nación principalmente.

Necesita nombres?, busque, averigüe, sea buen ciudadano, no espere que le den todo servido, choriplanero de noticias.

Ahh y ya que está,  se podría también averiguar a cuánto ascendía el patrimonio de los CEOS del gobierno y del propio Macri cuando asumieron y cuánto se acrecentó en estos tres años de gestión. En una de esas podría derribar otro mito, el de que los ricos tienen tanta plata que no les hace falta robar.

(Por Claudio Gastaldi Diario Junio)