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Un paso adelante en el tiempo

En el Día de la Memoria, duro mensaje al Gobierno: ‘Ni un genocida suelto’

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Una multitud marchó a Plaza de Mayo. El documento final apuntó contra el negacionismo oficialista.

La Plaza de Mayo fue escenario de una movilización masiva en el 42° aniversario del último golpe cívico-militar. Miles de personas marcharon desde el mediodía desde el Congreso en una nueva convocatoria. En un documento final consensuado entre los organismos de Derechos Humanos, la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto, le envió una advertencia al gobierno de Mauricio Macri: “No permitiremos ni un retroceso en memoria, verdad y justicia. Ni un paso atrás. Ni un genocida suelto”.

En el día por la Memoria, Verdad y Justicia, diversas agrupaciones se congregaron desde el mediodía en la City porteña. El kirchnerismo salió desde el Espacio Memoria y Derechos Humanos, sede de la antigua Escuela de Mecánica de la Armada (Ex ESMA con el líder de la bancada del FpV en la Cámara baja, Agustín Rossi a la cabeza junto al diputado Máximo Kirchner. “Estamos frente a un gobierno que quiso eliminar el feriado del 24 de marzo”, dijo el santafesino. La columna de los intendentes del PJ también aportó su caudal que desembocó en la plaza por Diagonal Sur.

El sindicalismo, además, dijo presente a diferencia de los últimos años. Se vieron algunas columnas de algunos gremios, incluido el Sindicato Unico de Trabajadores de los Peajes y Afines (Sutpa) que responde a su ex líder, el hijo de Hugo Moyano, Facundo. Una de las columnas más llamativas fue la de la comunidad Islámica que marchó para pedir la libertad de Jorge “Yussuf” Khalil, quien todavía continúa detenido en el penal de Ezeiza.

Promediando las 16:30, luego de que la columna de Madres de Plaza de Mayo ingresara en la plaza, comenzó la lectura del documento: “Necesitamos celeridad en estos procesos que fueron un ejemplo en el mundo”, dijo Taty Almeida, de Madres Línea Fundadora. Uno de los párrafos más ovacionados fue cuando hizo alusión “a la lucha de las compañeras por el derecho a decidir”, en referencia a la despenalización del aborto. “La violencia institucional hoy es una política de Estado desplegado por el país y refrendada por un Presidente que recibe a un policía que ejerce la pena de muerte”, finalizó Carlotto.

El documento tuvo un tono muy crítico contra el gobierno nacional, al que se acusó de difundir “un discurso negacionista” sobre los delitos de lesa humanidad y los desaparecidos. También se hizo referencia a la complicidad empresaria con la última dictadura y se reclamó la pronta conformación de una comisión bicameral para que investigue este tema.

Al concluir esta alocución se inició la desmovilización de la primera convocatoria y se dio paso a la entrada de la marcha que organizaron agrupaciones políticas y partidos de izquierda que integran el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia.