CRISTINA CONTRA ANGELICI, TORELLO Y GARAVANO: «LA MESA JUDICIAL DECIDÍA QUIEN IBA PRESO»

182

En su indagatoria del juicio por la obra pública, la ex presidenta trazó una descarnada descripción del sistema de operación sobre la justicia y acusó a Macri de «voyeurismo» por escuchar conversaciones privadas.

Aunque no logró que fuera transmitida en vivo, Cristina Kirchner utilizó su declaración indagatoria en el juicio por corrupción en la obra pública para dar un fuerte alegato político que tuvo como principales apuntados a los jueces, los medios y, particularmente, al círculo íntimo de Mauricio Macri: sus asesores judiciales y su amigo Nicolás Caputo.

La vicepresidenta electa convirtió su acto de defensa en un acto político, a pesar de que no logró que el TOF 2 acepte la transmisión. Minutos antes de que llegara a Comodoro Py su abogado presentó un nuevo escrito solicitando autorización. Fue denegado. Los jueces mostraron un celo muy fuerte y mandaron a cortar la trasmisión de un canal que tomaba la señal interna.

La ex presidenta marcó cierta contradicción en el tribunal ya que en anteriores instancias, cuando todavía no había ganado las elecciones, su participación en anteriores etapas «tuvo una difusión mediática en vivo y en directo inédita».

Cristina no dudó en ubicar a Daniel Angelici como parte central del dispositivo de operación sobre la justicia que según denunció buscó la prisión de dirigentes opositores. El presidente de Boca tiene excelentes relaciones con dirigentes cercanos a Alberto Fernández.

«Hubo cinco audiencias completas que fueron transmitidas en vivo y en directo y en los pasajes mas escabrosos del guión fiscal apuntaban a mi cara», recordó. Y aseguró que todo el proceso es parte del «lafware», como se denomina a la doctrina que postula la utilización de sectores de la justicia y los medios concentrados para inviabilizar políticamente a los líderes de izquierda de la región, siendo Lula el caso más emblemático.

«¿No les parece que tiene impacto que la vicepresidenta de la Argentina está acusada de asociación ilícita, de ser la jefa de una banda? ¿En serio les parece que no?, ¿en serio?», les dijo a los jueces que negaron la transmisión de la indagatoria.

Cristina afirmó en todo momento que la causa por el presunto direccionamiento de la obra pública a empresas de Lázaro Báez es parte de un «plan» del gobierno de Macri para perseguirla, lo mismo que otras causas en su contra que mencionó durante su extenso discurso. Y se encargó de apuntarle directamente a los operadores judiciales del actual gobierno.

La mesa judicial

«El gobierno que se va tenía una mesa judicial que decidía quién iba preso, quién no iba preso, a qué empresario había que apretar para sacarle la empresa o para que diga algo en los medios», dijo.

El mensaje de Cristina tiene como destinatarios a Fabián «Pepín» Rodríguez Simón y José Torello, los principales operadores y asesores judiciales de Macri, pero también mencionó al ministro de Justicia, Germán Garavano y al secretario Legal y Técnico e histórico abogado de Macri, Pablo Clausellas. Como también mencionó al que aparece al tope de ese esquema de poder, nada menos que el presidente de Boca, Daniel Angelici. «El presidente de Boca, es un escándalo, una vergüenza», dijo.

Angelici tiene excelentes relaciones con un sector del entorno de Alberto Fernández y acaso preveía salir indemne de un contra ataque del kirchnerismo. Este lunes, la ex presidenta pareció evaporar esa ilusión. «De la banda esa de la mesa judicial sí puedo dar testimonios a través de periodistas, de reuniones públicas», disparó.

En el kirchnerismo los tienen en la mira y, como reveló LPO, ellos mismos temen terminar presos. Una de las maniobras que les atribuyen es la detención de Carlos Zannini, que ahora volvería como Procurador del Tesoro.

Cristina también mencionó a Laura Alonso y Mariano Federici, otros dos de los apuntados en su círculo más cercano. «El gobierno utilizó la Oficina Anticorrupción y la UIF para impulsar las causas judiciales», dijo la ex presidenta. «Federici viene del HSBC, una entidad financiera que ha sido internacionalmente perseguida por lavado de dinero. Y el HSBC tiene una causa en la Argentina», recordó.

Cristina también se preguntó porque la causa «En el año 1994 se introduce la figura del jefe de gabinete, el responsable de la ejecución del presupuesto, sin embargo acá no está citado ningún jefe de gabinete y no digo que tengan que estar acá. El que ejecuta el presupuesto es el jefe de gabinete, no el presidente o presidenta de la nación. Si es así, van a tener que citar al presidente de la República, que fue jefe de gabinete de 2003 a 2008».

La vicepresidenta electa también mencionó los jefes de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, por el armado de causas y la difusión de escuchas ilegales (dijo al respecto que Macri tiene un voyeurismo con escuchar conversaciones privadas). Son los otros nombres del circuito de apuntados por el kirchnerismo, a los que se suman Germán Garavano y Daniel Angelici.

Siempre persiguen y allanan para un solo lado. A nosotros los peronistas. Nunca vi un allanamiento a Sturzenegger o De la Rúa por el mega canje

No parece casual que el kirchnerismo parezca dispuesto a cederle un lugar de relevancia en la AFI a José Luis Vila, un hombre del «Coti» Nosiglia que fue ninguneado por Arribas y Majdalani y tuvo que mudarse a Defensa, como reveló LPO. Cerca de Cristina hay quienes creen que acercarlo serviría para facilitar el contragolpe contra los jefe de espías de Macri. También Nosiglia está cruzado con Angelici.

La ex presidenta también apuntó a un nervio sensible del macrismo al hablar de «Nicky» Caputo, el mejor amigo de Macri, al que comparó con Lázaro Báez. «El hecho de que una persona sea amigo y tenga empresas no es delito. Si no, cómo lo llamarían al amigo del alma del Presidente que se quedó con las empresas energéticas y nos saqueó a todos», dijo en referencia al cónsul de Singapur.

«El plan fue ideado para una feroz e inédita persecución para quien fuera dos veces presidenta de la República. Primero, multiplicidad de procesamientos. Soy jefa de cuatro asociaciones ilícitas, la verdad que no se como tuve tiempo para gobernar porque me la pasaba haciendo asociaciones ilícitas», ironizó Cristina en su indagatoria.

La ex presidenta, además, sugirió que el gobierno de Macri operó para armarle las causas pero que nunca se concretara su detención. «¿Cuándo dictan la primera prisión preventiva contra quien había sido presidenta? Estuve dos años sin fueros por voluntad propia. Bastó que fuera electa senadora. La construcción mediática del Gobierno buscaba decir que no podía ir presa porque tenía fueros», apuntó. (LPO)