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Un paso adelante en el tiempo

Con una baja participación, Italia fue a las urnas a elegir un nuevo gobierno

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Con una participación que podría ser la más baja de la historia en una elección que tiene a la centrodecha como favorita, los italianos concurrieron este domingo a las urnas en medio de retrasos y complicaciones para elegir un nuevo gobierno.

Después de una larga jornada electoral que se inició a las 7 y se extendió hasta las 23 (las 3 y las 19 en la Argentina), la primera proyección oficial del Ministerio del Interior con 1.500 de las 7.958 comunas del país mostró que menos de 74 por ciento de los italianos votó para elegir a los 630 diputados y 315 senadores que formarán la XVIII Legislatura.

De mantenerse esa tendencia, la de hoy se transformará en la elección con menos participación de la historia de la república, con una marcada caída también respecto de los otros comicios de este siglo (en 2013 votó 75,19 por ciento, en 2008 asistió 80,63 por ciento, en 2006 concurrió 84,24 por ciento y en 2001 lo hizo 81,35 por ciento).

La participación en las regiones del norte, que según las primeras proyecciones superó en algunas comunas por más de 20 puntos a las del sur, podría ser una ventaja para la Liga Norte, una de las cuatro fuerzas que integran la alianza de centroderecha que partía como favorita en las prmeras encuesta a boca de urna difundidas por la RAI.

De cara a un escrutinio que tendrá sus primeros números oficiales hacia las 2 de mañana (las 22 de hoy en la Argentina), la alianza de derecha formada por la Fuerza Italia del ex premier Silvio Berlusconi, Liga Norte, Hermanos de Italia y Nosotros con Italia iniciaba las proyecciones cerca de alcanzar 40 por ciento de votos, el mínimo necesario para poder formar gobierno, siempre y cuando se mantengan unidos tras el voto.

El Movimiento Cinco Estrellas, que concurrió solo a las elecciones, aparecía en los primeros sondeos a boca de urna con cerca de 33 por ciento de los votos en la pelea por ser el partido más votado al nivel individual y poder completar con alianzas poselectorales los apoyos necesarios para recibir el encargo del presidente Sergio Mattarella de formar un Ejecutivo que le dé al país el gobierno número 65 en 71 años.

En el tercer lugar, la alianza de centroizquierda que tiene como protagonista al oficialista Partido Democrático luchaba por alcanzar 30 por ciento.

Las elecciones comenzaron con denuncias de significativas demoras en Palermo, capital de Sicilia, donde las autoridades reconocieron que debieron reimprimir 200.000 boletas de urgencia por un error en los nombres de los postulantes.

«Estos retardos son inaceptables» se lamentó el presidente del Senado, Pietro Grasso, que debía emitir su voto en uno de los colegios con demoras, que se solucionaron pasadas las 10 de la mañana, según informó RaiNews.

Durante la jornada, los medios reportaron también votos anulados y demoras en todo el país, incluyendo la capital Roma, donde se debió anular una mes completa por errores en las boletas, y recomendaciones de las municipalidades para acelerar la concurrencia a las urnas, donde se registraron colas de hasta una hora por la entrada en vigor de un sistema anti-fraude que demoró las votaciones.

En Italia, 46.604.925 ciudadanos mayores de 18 años estaban convocados par elegir 618 diputados y 42.871.428 mayores de 25 para votar por 309 nuevos senadores.

Además, una vez que cerraron las urnas se escrutarán los votos de los más de cuatro millones de italianos que estaban llamados a votar desde el exterior, incluidos 804.000 desde Argentina, que entre el 14 de febrero y el 1 de marzo eligieron desde más de 100 países los restantes 12 diputados y seis senadores.

La elección de este domingo marcó también el debut de la ley electoral conocida como Rosatellum bis, que incluye un sistema mixto de asignación de bancas, con colegios uninominales y listas sábanas, que puede demorar la aparición de una tendencia clara en el escrutinio.