Federalaldia
Un paso adelante en el tiempo

PARROQUIA SANTA ROSA DE LIMA: VOCACIONES Y MISIONES

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En la celebración de la Santa Misa de este pasado domingo, el vicario parroquial P. Nicolás Frigo, dió a conocer los destinos de ambos seminaristas de nuestra comunidad, las nuevas vocaciones surgidas y las misiones durante el mes de Enero 2020.

Luego de la Homilía correspondiente al día de la Sagrada Familia, pidió “que oremos por la vocación de nuestros queridos jóvenes”

Los seminaristas Pablo Panozzo Zénere y Matías Cardoso, quienes ya terminaron su cursado en el Seminario de Paraná, prontos a recibir el Diaconado y luego el Orden Sagrado, fueron destinados pastoralmente a Parroquia Ntra. Sra. Del Carmen (Villa Adela) y Parroquia Ntra. Sra. De Itatí (Concordia), respectivamente.

En dicha celebración, el P. Nicolás Frigo presentó a dos jóvenes que comienzan con su apostolado y estudio; Carolina Panozzo Zénere, será misionera Ad-Gentes, con la obra Punto Corazón, a partir de Junio 2020, en San Salvador de Bahía (Brasil), mientras que Álvaro Morell, ingresa en el Seminario Mayor Ntra. Sra. Del Cenáculo (Paraná).

Cabe acotar y saber que estos cuatro jóvenes pertenecen a la I. A. M. (Infancia y Adolescencia Misionera)

Recordemos que otra joven Federalense, Vanesa Noralí Morell, comenzó su discipulado contemplativo en la Comunidad “Deus Proverá” (Brasil), estando allí desde hace dos años.

Misiones 2020:

Del 04 al 13 de Enero, más de 150 jóvenes pertenecientes a la I. A. M. (Infancia y Adolescencia Misionera), misionarán nuestra ciudad y las zonas rurales de Carpinchorí y Colonia Federal, para luego participar en otra similar, en “El Brillante” y San José (Dpto. Colón), a partir del 16 de Enero.

Viaje al África:

El P. Daniel Petelín, Párroco de Ntra. Sra. De Lourdes (Cdia.), regresa a Benín (África), lugar de su trabajo pastoral en años anteriores, esta vez acompañado de su hermano Carlos, junto a José Luis Sack y Yamila Ceroleni.

Según dice el Papa Francisco “la llamada del Señor es la iniciativa amorosa con la que Dios viene a nuestro encuentro y nos invita a entrar en un gran proyecto, del que quiere que participemos, mostrándonos en el horizonte un mar más amplio y una pesca sobreabundante. Por supuesto, abrazar esta promesa requiere el valor de arriesgarse a decidir. Los primeros discípulos, sintiéndose llamados por él a participar en un sueño más grande, «inmediatamente dejaron sus redes y lo siguieron» (Mc 1,18).”

(“Palabras de Vida” para Federal al día)