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EUFORIA EN EL MERCADO TRAS EL ANUNCIO DE MASSA: LOS BONOS SE DISPARARON Y CEDIERON LOS DÓLARES PARALELOS

El mercado aprovecha frenético la decisión de recomprar deuda. El Banco Central acompañó con una suba de tasas de interés.

Tras el anuncio de Massa, el mercado de bonos abrió con euforia. Los títulos de la deuda pública alcanzaban subas de hasta el 11,4% en dólares como fue el caso del Global 29 (GD29) y en una caída de las cotizaciones de los dólares paralelos.

Rápidamente, el contado con liquidación, que ayer se había acelerado hasta cruzar los $362 se derrumbó 4% a $347,50. A su vez, el dólar bolsa cayó de los $341,90 a los $339 y el blue, que había alcanzado al dólar Qatar en $378, retrocedió a los $375.

La movida del ministro consistió en anunciar, antes de la apertura del mercado, la recompra de deuda por 1.000 millones de dólares, aunque no aclaró si se trataba de dólares nominales o dólares efectivos. En total van a ser 1.000 millones de dólares efectivos con los que se esperan comprar unos 2.600 millones de dólares de la deuda externa. De estos, el Banco Central tiene orden para adquirir los primeros 300 millones nominales en la rueda de este miércoles.

Es decir, el ministro dio la orden al Banco Central -en calidad de agente financiero- de que usen 100 millones de dólares de las reservas esta primera jornada para comprar los alicaídos bonos, en particular los globales con vencimiento en 2029 y 2030. Como cada bono de 100 dólares de valor nominal venía cotizando unos 30 dólares, 100 millones de dólares son suficientes para recomprar 300 millones de esa deuda y ahorrarse el pago de intereses por estos títulos durante los próximos 7 años.

En efecto, para el GD30 aparecieron órdenes de compra por 75 millones de títulos en el mercado D (contra dólares en el mercado local, es decir contra «dólar bolsa») y una cifra similar en el sgmento C (es decir, contra dólar contado con liquidación).

A su vez, la normativa establece precios de referencia para la intervención del Banco Central, así cuando la autoridad monetaria lo considere conveniente diversificará las compras hacia otros bonos, de modo de no convalidar subas de precios que el mercado no acompañe.

En total van a ser 1.000 millones de dólares efectivos con los que se esperan comprar unos 2.600 millones de dólares de la deuda externa. De estos, el Banco Central tiene orden para adquirir los primeros 300 millones nominales en la rueda de este miércoles

Por lo pronto, al mediodía, el ministro había tenido muy buena recepción con la maniobra: el riesgo país que ayer había cerrado en 1881 puntos básicos, en dos horas de rueda ya había cedido a 1804 puntos básicos. De esta forma logró una compresión similar a la que tuvo el mercado la semana pasada cuando una oleada de recompras en mercados emergentes hizo repuntar bonos argentinos, ecuatorianos y ceilandeses.

Con el correr de las horas, la euforia morigeró y los bonos recortaron sus alzas a valores extraordinarios. Así, por el ejemplo, el GD29 el GD30D saltaba 6%, el AL29D subía 5,10% hasta los 33 dólares, el AE38D trepaba 4,9%.

Para sostener la baja en las cotizaciones de los dólares paralelos, el Banco Central acompañó con una suba de 200 puntos básicos en las tasas de interés de los pases con los bancos

Para sostener la baja en las cotizaciones de los dólares paralelos, que esta semana habían disparado la brecha al 100%, el Banco Central acompañó con una suba de 200 puntos básicos en las tasas de interés de los pases para incrementar el atractivo del peso para los bancos: «La tasa de pases pasivos a 1 día hábil de plazo es de 72% mientras que para las operaciones activas a 1 día hábil de plazo es de 97%», precisó la autoridad monetaria.

La letra chica de la resolución que ordena al Banco Central comprar bonos con los dólares de las reservas internacionales, sostiene que, una vez finalizadas las compras, Pesce deberá informar al Tesoro el monto operado para que le cubran el gasto con una reasignación de partidas presupuestarias. El FMI no se opuso a esta operación.

Altas fuentes de Economía confirmaron que cuando Massa cerró la compra de gas importado para 2023, la variación en el precio internacional, creó espacio fiscal para que el Gobierno le diera este espaldarazo a la deuda externa. Desde octubre, cuando el riesgo país cruzó los 2700 puntos básicos a la fecha, el riesgo soberano se contrajo un 33%.

En este sentido, remarcaron que las mejores condiciones crediticias que surgen de la compresión del riesgo soberano son necesarias para poder acceder a financiamiento alternativo, por ejemplo, mediante operaciones de Repo con bancos. Sin especificar montos, el Gobierno cree que podrá hacerse de un nuevo préstamo que colabore con el ingreso de dólares financieros en un año en el que los dólares genuinos por exportaciones van a tambalear por la sequía. Al respecto, Massa aseguró que seguirá haciendo operaciones para mejorar el perfil de la deuda «invitando al sector privado a que nos acompañe». (lpo)

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