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Un paso adelante en el tiempo

COPA DAVIS: ARGENTINA LOGRÓ LA VENTAJA DESEADA EN UN DÍA QUE SE COMPLICÓ SIN ESPERARLO

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Cuando Guido Pella selló el punto definitivo, los cuatro festejaron mesuradamente. El momento más tenso había pasado. Gastón Gaudio, Guillermo Cañas, Guillermo Coria y Gustavo Marcaccio festejaron por el éxito del primer paso en el debut, un día que se complicó un poco más de lo esperado pero en el que finalmente Argentina logró ponerse 2-0 sobre Colombia en San Juan por la Copa Davis.

Por las diferencias de rankings y momentos particulares de cada tenista, se esperaba que el desarrollo de los partidos fuera más amigable para el equipo nacional, pero la Davis esconde estos inesperados trazos de los que alguna vez también fue protagonista Argentina. Lo más destacable, al final del día, es que Diego Schwartzman y Pella pudieron concretar cada uno sus respectivos puntos.

El condimento extra de este viernes iba a ser la mecánica de la capitanía, con Gaudio en la cancha y Coria, Cañas y Marcaccio en el banco fuera de ella. Tener a tres históricos del tenis nacional al mando del grupo puede ser tan productivo como complejo de funcionar, pero este primer día de competencias funcionó con perfecta sincronización.

Sólo el “Gato” tenía permitido intervenir con los jugadores, y no esquivó ninguna oportunidad de dialogar con ellos. Estuvo muy activo, saltando de la silla y permanente hablando con Schwartzman o buscando que Pella baje las revoluciones ante la frustración cuando el partido no era el esperado. Incluso logró dos veces que regaran la cancha para asentar el polvo de ladrillo, algo que en teoría no se podía hacer ya que los flejes son cerámicos y patinan con el agua.

Siempre calmo, el exnúmero 5 del mundo se mantuvo sentado sobre el borde, con una postura de ansiedad y atención ante la importancia del evento. Atrás, bien pegados, Marcaccio, Coria y Cañas, los tres juntos. Hablaban entre ellos, alertas. “Cacho” más focalizado en lo estratégico. El “Mago” con un porte un poco más recluido, pero constantemente yendo y viniendo. “Willy” observó tranquilo ambos partidos, el estadio y los detalles.

A Schwartzman se le trabó el partido al momento de cerrarlo ante Santiago Giraldo. Se impuso 6-3, 6-1, 6-7 (3) y 6-1. En ese tercer parcial que se llevó el colombiano, el “Peque” tuvo dos match points que no consiguió concretar. El número 2 visitante generó daño con el revés paralelo y le causó algunas dudas al mejor de Argentina, pero todo pasó por la presión de la localía y ponerle el sello al partido.

El “Gato” habló mucho con Schwartzman. Tanto que el propio jugador confesó en conferencia de prensa que en determinado momento le pidió que se callara porque necesitaba silencio.

Ni bien terminó el primer set entre el número 14 del mundo y Giraldo, Gaudio se movió rápidamente al banco argentino para dialogar con sus compañeros. En la previa, Cañas le dijo a ámbito.com que no podían hacer prácticamente nada. Sin embargo, ninguno de los tres intervino demasiado a excepción de finalizado el segundo, cuando “Willy” le dio unas palabras de aliento al “Peque”. Esta modalidad se repitió varias veces a lo largo del viernes: todo lo charlaron.

En el descanso del segundo, Coria se levantó, felicitó a los cancheros, se sacó fotos con algunos hinchas y se fue al vestuario. Ya se había levantado Marcaccio y segundos después salió Cañas, presumiblemente para preparar alguna estrategia y darle indicaciones a Pella.

Sólo la dificultad que siempre conlleva terminar un partido “ensució” el buen desempeño que tuvo el primer singlista albiceleste. Schwartzman tuvo dos match points que Giraldo los levantó y terminó llevándose el parcial 7-3 en el tie break. Sobre ese momento actuó también el capitán nacional dentro de la cancha, porque el “Peque” llegó ofuscado, preocupado, y Gaudio intentó bajar los ánimos.

El capitán en la silla estuvo bastante activo aunque calmo durante el primer partido. Ese equilibrio lo sostuvo incluso al terminar el encuentro inicial, porque Gaudio festejó con sobriedad y los puños apretados. Saludó al surgido de Hacoaj en la red con un fuerte abrazo, pero no demostró la efusividad que se podría esperar por ser su primer triunfo en el banco.

Rápidamente, finalizado el primer punto, los cuatro encargados de conducir al equipo emigraron al vestuario. Coria, que fue uno de los más sueltos y distendidos, se tomó fotos con los hinchas colombianos. El “Gato”, pese al apuro, se dio un respiro para retratarse con un fanático albiceleste

Con Pella fue algo diferente la situación. Como el actual entrenador nacional dijo en la previa, cada jugador es distinto y necesita una llegada diferente. El bahiense estuvo enojando y Gaudio buscó varias veces sosegarlo de forma más vehemente.

Para el campeón de la Copa Davis 2016 los partidos son vaivenes emocionales, tanto como lo eran para el “Gato”. Por eso supo alternar momentos de ímpetu con otros de calma, y el N°2 de Argentina terminó imponiéndose sobre Daniel Galán por 3-6, 6-4, 4-6, 6-3 y 6-2. Incluso el mismo jugador buscaba encontrar respuestas a sus dudas fuera de la cancha: habló mucho con Marcaccio, su entrenador hasta hace algunas semanas.

A Galán le bastó acelerar en las ocasiones indicadas para asestar pequeños golpes en el tenis del argentino. Se enfocó, esperó sus oportunidades y se llevó las ganancias. Pero también tuvo que lidiar con dolores en la muñeca izquierda, en la que fue atendido dos veces (jugó largo rato con un vendaje) y evitó pegar de revés sistemáticamente.

El esfuerzo le pasó factura al número 1 de Colombia y empezó a cansarse, mermando su rendimiento. Para el zurdo bonaerense, lo que antes eran incertidumbres se convirtieron en aciertos y tiros ganadores. De a poco, reconstruyó un partido que en la previa no parecía tan complicado.

Ya no fue tan frecuente el ida y vuelta con el cuerpo técnico. La experiencia de uno y otro surtió efecto: Galán jugó su cuarto partido en la Davis, el primero a cinco sets y también el primero en polvo de ladrillo.

La devolución fallida del nacido en Bucaramanga le puso fin al primer día en San Juan y los capitanes se pararon, alzaron los brazos y saludaron a todos. Con alegría medida, porque todavía la serie no está terminada.

El sábado, desde las 12, Horacio Zeballos y Máximo González enfrentarán a Alejandro Gómez y Cristian Rodríguez para intentar liquidar una serie que hasta ahora no se desarrolla tan fácil como se imaginaba. (ámbito.com)

 

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