La secretaria de Desarrollo Humano del Municipio, Mariela Ponce, dio detalles del convenio firmando por la intendenta Rosario Romero con el Banco de Alimentos, que posibilitará asistir con 10.000 kilos de galletitas a 180 merenderos y comedores de la ciudad. La situación social, alertó, es muy preocupante.
La intendenta Rosario Romero firmó un convenio de colaboración con el Banco de Alimentos de Paraná que posibilitará asistir con 10.000 kilos de galletitas a 180 merenderos y comedores de la ciudad. “Esta unión con el Banco de Alimentos es un avance en políticas alimentarias de la Municipalidad; queremos jerarquizar lo nutricional en nuestros jardines y en todos los espacios en donde el Municipio proporciona alimentos”, explicó Romero tras la rúbrica del acuerdo.
Mientras, la secretaria de Desarrollo Humano del Municipio, Mariela Ponce, en diálogo con el programa Carrusel Público, que conduce Viviana Isasi y se transmite por Radio Costa Paraná, en este sentido, recordó que durante la campaña electoral “habíamos recorrido el Banco de Alimentos y la verdad que el trabajo que ellos realizan es muy bueno, llegan a todos los sectores y nos pareció importante poder firmar este convenio, que significa aumentar la producción de alimentos”.
El acuerdo, como se dijo, incluye galletitas pero se puede ampliar a otros productos. “Esto significó un gran avance”, evaluó Ponce, al tiempo que remarcó la importancia de “aunar esfuerzos porque somos los únicos, actualmente, que estamos proveyendo ayuda”.
La Municipalidad, agregó, “está comprando con recursos propios todo lo que es la provisión de alimentos, tanto para brindar las copas de leche para alrededor de 12.000 niños y niñas, y a 84 comedores. Y, por otro lado, la Municipalidad también se asiste a todas aquellas personas que van a la subsecretaría de calle Colón 521, donde se dan 130 módulos por día y también estamos asistiendo a las comisiones vecinales, a los movimientos sociales, una vez al mes”.
Ponce, asimismo, señaló que la situación social en los barrios es “muy preocupante, y la demanda de alimentos “es terrible, se nota la cantidad de familias que asisten a los diferentes comedores, e incluso lo vemos también en la calle, donde cada día se ve más gente”
“El Municipio también asiste a los dispositivos que tenemos tanto en Calle Belgrano, que es para las personas en situación de calle; el dispositivo que alberga a las personas víctimas de violencia de género; el María Teresa de Calcuta, destinado a los ancianos, y cada vez esos dispositivos están más llenos y la demanda es más grande”.
La realidad, enfatizó, es que “el Municipio con recursos propios está dando respuesta a muchos, pero solos no vamos a poder, por eso estamos buscando otras alternativas para combatir el hambre de niños, mujeres, familias”. (costaparana)
















