Fue en un acto realizado en la plaza de Los Fundadores del barrio El Silbido. Combatientes federalenses, y ex soldados movilizados en la guerra de Las Malvinas, estuvieron presentes en el evento y recibieron recordatorios. El mensaje central estuvo a cargo del concejal, y presidente del Bloque de Concejales Justicialista, Juan Pablo Marcone. ESCUCHELO.
El acto para conmemorar el 41 aniversario del inicio de la guerra de Las Malvinas, se realizó en el centro de la plaza de Los Fundadores del barrio El Silbido, en una tarde templada; y al que asistieron, entre otros, la Senadora Provincial Nancy Miranda, concejales del Justicialismo, funcionarios del gabinete municipal, y de las reparticiones provinciales con oficinas en el departamento, como también representantes de la Asociación de Bomberos Voluntarios, y representantes de diferentes instituciones escolares de la ciudad.
Tras la entonación del Himno Nacional y la Marcha de Entre Ríos, hizo uso de la palabra el concejal Juan Pablo Marcone, quien desarrolló una breve reseña histórica sobre los acontecimientos del 2 de abril y la guerra de Las Malvinas.
Posteriormente, tras el retiro de las banderas de ceremonia, y el arrío de la del mástil central, un grupo de músicos desplegó su arte y sus canciones ante una importante cantidad de personas que acudieron al acto por Malvinas.
La programación culminó con la proyección de la película “Argentina, 1985”.
El menaje de Juan Pablo Marcone:
El 2 de abril es una fecha muy emotiva para la nación Argentina. Malvinas es un nombre con connotaciones de dolor, de reivindicación y de certezas para nuestro país. Dolor por la sangre derramada, sangre que para muchos tiene nombre y apellido, un recuerdo persistente en lo profundo de nuestra conciencia nacional, un grupo de Héroes forzados por la decisión inconsciente de una dictadura fratricida ante un legítimo reclamo territorial. Secuelas de un tiempo pirata y colonial. Jóvenes que fueron signados a ser héroes en el transcurso de ese 1982 de injusticia y tristeza. Muchos quedaron en Malvinas en su lecho de muerte, como raíz enterrada que algún día de brotar; otros, los que volvieron, fueron por mucho tiempo injustamente bastardeados e invisibilizados por una sociedad banalizada. Sufrieron las secuelas de la guerra, depresión y olvido, afortunadamente eso ha cambiado y hay toda una sociedad dispuesta a reivindicar y recuperar del olvido a esa gesta, y sus partícipes. Hoy el recuerdo está vivo y crece, sea giganta, se mistifica por el aura de la historia, la historia que pone las cosas en su lugar, separando Héroes de antihéroes, dándoles a cada uno su lugar. Nosotros, el pueblo, recordamos con afecto y respeto a esos jóvenes heroicos y condenamos con fuerza a los jerarcas que tomaron decisiones irresponsables e inconsultas. Nosotros, el pueblo con memoria, defendemos con vehemencia y convicción a nuestros compatriotas y levantamos el pabellón épico de nuestra historia para gritar Las Malvinas son y serán argentinas.
(Federal al Día
















