Federalaldia
Un paso adelante en el tiempo

MURIÓ EL NIÑO ENTRERRIANO QUE ESPERABA UN CORAZÓN: «VOLÁ CON TODAS TUS FUERZAS»

Falleció Benicio Vipputo, el niño de 8 años oriundo de Feliciano, que esperaba un trasplante de corazón. Las emotivas palabras de despedida de su mamá.

Falleció Benicio Vipputo, el niño de 8 años oriundo de Feliciano, que estaba en la lista de Emergencia Nacional del INCUCAI para recibir un trasplante de corazón. La lamentable noticia fue confirmada por su mamá, pudo saber Elonce.

«Volá con todas tus fuerzas, mi cielo más bonito, abrazalo fuerte a papá y no se separen nunca más», fue el mensaje que le dejó su mamá, Andrea Muñoz, en las redes sociales.

Y continúa: «Gracias por estos 8 años maravillosos, gracias por tanto amor, gracias por tanta lucha, gracias por darme la oportunidad de hacerme la mamá más feliz del mundo».

Benicio era oriundo de Buenos Aires, y asistía al segundo grado de la escuela N°1 «Cornelio Saavedra» de San José de Feliciano. Había arribado a esa localidad del norte entrerriano, la tierra natal de su mamá, después de la muerte de su padre.

«Ya no más dolor, ya no más pinchazos.. Gracias por dejarme estos 35 días a tu lado», destacó la mujer.

«Hoy me esperaste despierto, pude lavarte el pelito, hablarte y darte lo que más tengo: todo mi amor! Te llevaste todo con vos, mi cielo. Tus hermanos y yo te seguiremos amando toda la vida!», se despidió.

Se recordará que durante la internación de su hijo, la mujer hizo especial hincapié en concientizar sobre la donación de órganos hacia todos aquellos que estaban colaborando con la movida solidaria para colectar fondos, y los que en sus oraciones, pidieron por la salud de Benicio.

«Imaginen por un segundo que perder a un familiar duele, muchísimo duele y yo lo sé.. todos perdimos a alguien.. pero pensá que alguien pueda llegar a tener una parte de esa persona que amás, que sigue viva en alguna parte del mundo», instó la mamá de Benicio a través de Elonce, al insistir: «Imagínalo y tomá conciencia porque eso te tendría que devolver felicidad, porque una partecita sigue viva».