Federalaldia
Un paso adelante en el tiempo

MACRI SE JUGÓ A ESTIRAR LA DIFERENCIA EN CÓRDOBA PARA ACERCARSE A ALBERTO

115

El presidente fue a cerrar la campaña a la provincia que mejor lo recibe, donde apunta a superar el 50%. Mensajes a los desencantados y un ruego para que «todos vayan a votar».

Mauricio Macri participó del cierre de campaña en Córdoba, una de las pocas provincias en las que confía en superar el techo que marcan las encuestas para acercarse a Alberto Fernández en las primarias del domingo.

Necesita una alta participación en las urnas y fue lo que suplicó al final de su escueto discurso de sólo 10 minutos, la mitad de la pautado, en la plaza de la música de la capital cordobesa, un galpón de muy buena acústica.

«Todo se define con nuestro voto. Con tu voto. Por eso es tan necesario que todos vayamos a votar el domingo 11», explicó en voz baja, ante un público compuesto en su mayoría hombres y mujeres de edad intermedia, sólo con banderitas argentinas y al canto de «si se puede».

Al final se encendió: «Es importante que todos vayamos a votar. Esta incertidumbre nos hace daño. Esta duda fuera y dentro del país nos hace daño. Necesito que nos acompañen con su voto para que demostremos que los argentinos juntos somos imparables. ¡Viva Córdoba! Viva Argentina», gritó, caminando en el escenario 360, marca registrada PRO y ya copiada por la mayoría de las fuerzas políticas.

«Tienen mucha más responsabilidad que hace 4 años. Tienen que volver a inyectar esa energía arrolladora y decir que esto vale la pena. Todo esto empieza a decidirse en estas horas», los convocó.

Córdoba es una vez más la esperanza de Macri pero también de Fernández, que este jueves pasará el día en la capital junto a sus candidatos a diputados nacionales y cerrará la campaña en el opulento estadio Orfeo, donde no estarán los peronistas locales que lo respaldan pero avalan también la boleta corta de legisladores presentada por el goberandor Juan Schiaretti.

Nadie duda que Juntos por el Cambio será la fuerza más votada en la provincia del cuarteto pero la diferencia puede ser crucial para el resultado final. Para clasificar al ballotage de 2015 Macri apabulló a Scioli por 53 a 19, un margen que lo acercó más de 2% a nivel nacional y que el domingo no parece fácil igualar.

Es que esa vez Sergio Massa cosechó 24%, ahora su foto aparece junto a Alberto y Cristina y ningún sondeo deja claro cómo se repartirían sus votantes. Voceros y legisladores cordobeses de Cambiemos repiten que ni siquiera tienen garantizado el 48% de las legislativas de 2017, pero en la oposición lo toman como una provocación y ni consideran un problema esa cifra.

Por el contrario, responden con encuestas propias que dan ganador a Macri por 50 a 30%, «diferencia soñada» para las primarias. «Deberían recuperar con un crecimiento en el norte o en el conurbano y no parece fácil», analizan.

El acto de Juntos por el Cambio en Córdoba fue diseñado para dar esa batalla voto a voto hasta en los más mínimos detalles, sin guiones teatrales de Macri como los del martes en Ferro, capaces de inundar de memes las cuentas de twiiter por varios días. Hubo mucha arenga para votar y permanentes promesas de un mejor porvenir. «Argentina que soñamos está en el futuro, no en el pasado», fue otra de sus frases de Macri.

La ronda de discursos la abrieron los candidatos a diputados con instrucciones precisas sobre como arrear desencantados a votar la boleta amarilla. «Todos tenemos amigos enojados y tenemos que convencerlos de a uno. ¿Vos crees que estos tipos no merecen una oportunidad? Si los otros la tuvieron 50 años», simuló un diálogo el ex alcalde, que ni bien tomó el micrófono se mandó de las suyas, en este caso para aportar un poco de antiperonismo. «No van a ver un bondy; no olfateen porque no van a ver choripanes», ironizó.

Miguel Pichetto, el compañero de fórmula de Macri y el peronista de Cambiemos más famoso, no participó del acto, pero estuvo este martes en Córdoba para visitar el frigorífico Logros, de Río Segundo, el primero en exportar carne después de mucho tiempo. Recibió algunos peronistas sin rumbo, fue agasajado en la Universidad y en una entrevista en La Voz del Interior reconoció que pueden perder por 2 o por 3 y «no es tan grave». Empezaría a serlo si caen por algunos puntos más.

«Defender el cambio es una Argentina con obra pública que no sea corrupta. ¡Salgamos a hablar con todos los argentinos! ¡Vayamos a buscar ese amigo!», pidió Hugo Romero, tercero en la lista de diputados y cercano al intendente de Córdoba, Ramón Mestre, sentado en la primera fila junto al ministro de Defensa Oscar Aguad, el secretario de Turismo Gustavo Santos la senadora Laura Rodríguez Machado y el diputado Javier Pretto. Una formación que junto a Mario Negri, cabeza de la lista de diputados el domingo, no supo conciliar una lista de unidad y fue apabullada por Schiaretti en mayo.

Marcos Peña envió a inspeccionar a sus diputados afines Ezequiel Fernández Langan y Carmen Polledo, la preferida de Macri para presidir el bloque si reelige. Elisa Carrió sumó presencia con sus pares Juan Manuel López y Paula Olivetto.

La legisladora macrista Soher El Sukaria, segunda en la lista de diputados, alentó al voto femenino y reivindicó los valores de su infancia. No fue un dato menor: será la primera representación de la comunidad musulmana en el Congreso.

Le siguió un video con palabras negativas y positivas que se oyeron en estos años, un flash secuencial de términos en letra de molde sin argumentos. Entre los primeros, con letras negras y fondo celeste, estaban «Télam», «Helicóptero » o «Maldonado». Las últimas eran «exportación», «puertos», con imágenes y música a todo volumen.

Los aplausos le dieron la bienvenida a Negri, encargado de enviar un mensaje a los votantes de Schiaretti que aún dudan entre su boleta corta o la completa de Juntos por el Cambio. «Acá no se está jugando el destino de una provincia, se juegan los próximos 30 años de los argentinos, por eso no hay que conformarse con boletas cortas, hay que votar la boleta larga porque no es lo mismo los Fernández a Mauricio Macri presidiendo la Argentina», advirtió y le dedicó varios dardos a Axel Kicillof , posible verdugo de Vidal en la provincia de Buenos Aires.

Con la poca voz que le quedaba, anunció a Macri como presentador de box, se dieron un abrazo y el presidente usó varios minutos para recordar que ama a la provincia que más lo vota. Los elogió por el récord de exportaciones de maíz, por los embarques de carne, por el aumento de los vuelos de cabotaje y por haber subsistido a la crisis financiera sin pasarse de equipo. Y los convocó a sumar aliados en estos días que quedan. Los necesita. (LPO)

A %d blogueros les gusta esto: