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Un paso adelante en el tiempo

CRISTINA LE CEDE LA CENTRALIDAD DE LA CAMPAÑA A ALBERTO

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La ex presidenta aceptó que su jefe de Gabinete cierre el acto que compartieron en Merlo.

Cristina Kirchner participó de su primer acto con Alberto Fernández y cedió protagonismo como nunca en los últimos 15 años: aceptó hablar primera y no más de 15 minutos, para terminar aplaudiendo junto al público el cierre de quien encabezará la fórmula presidencial del Frente Patriótico.

Su pragmatismo fue la postal de la primera jornada de campaña, porque en los últimos días se especulaba con el retorno de sus largos discursos que hubieran alentado la hipótesis sobre nuevos retoques en la fórmula antes del cierre de listas del próximo 22 de Junio.

Nada de eso ocurrió. Además, el ex jefe de Gabinete tuvo su primer acto sin Cristina, este mediodía con un locro en el gimnasio del club Ferro organizado por el dirigente peronista Juan Manuel Olmos, un histórico del «albertismo», como también Eduardo Valdés, Enrique Albistir, Víctor Santa María y Claudio Ferreño. También Sergio Berni, que amago con una candidatura a gobernador que nunca fue y Daniel Arroyo, proveniente del massismo.

En ambos actos Fernández repitió discursos cortos, militancia bulliciosa y una remisión permanente a la épica «nestorista» que levantó al país que encontraron en 2003, con él como funcionario todo terreno. «Nosotros pudimos con Néstor porque hubo un pueblo entero que vino a acompañarnos y vamos a hacerlo otra vez. Otra vez vamos levantarnos de las cenizas, otra vez vamos a sacar a nuestros hermanos de la pobreza, otra vez seguiremos reivindicando la democracia, otra vez volveremos a poner a la Argentina en un lugar digno en el mundo. Y lo voy a hacer con Cristina y con todos ustedes», cerró su participación en Ferro.

El acto posterior de Merlo tenía como excusa la inauguración de un parque «Néstor Kirchner», homenaje a quien hace 16 años asumía como jefe de Estado en reemplazo de Eduardo Duhalde. La platea fue ocupada por intendentes, dirigentes de La Cámpora y figuras del sindicalismo como Hugo Moyano. Pero la épica nestorista recorrió todos los discursos.

«Siempre me tocó ser oposición y cuando gané me lo encontré a Macri y a Vidal», bromeó el intendente local, Gustavo Menéndez, desde el centro del escenario. Alberto estaba sentado a la izquierda, Cristina a su derecha y como es habitual en las campañas presidenciales habló primera por ser candidata a vice.

Una vez más, la ex presidenta volvió a sorprender con una auto disciplina notable, y se plegó al guión que trazó cuando anunció que resignaba el primer lugar de la fórmula: le dejó el cierre del acto a su ex jefe de Gabinete y pronunció un discurso corto y medido.

El orden de los oradores, como en todos los actos políticos, fue el tema en los días previos. Lo natural era que cerrara el candidato a presidente, pero por tratarse de una fórmula que lleva al líder político en el segundo lugar, había incertidumbre sobre que actitud tendría Cristina. Si decidía reservarse el cierre, hubiera abonado las críticas que en rigor Alberto Fernández es un candidato vicario, en un remix kirchnerista de aquella fórmula «Cámpora al Gobierno, Perón al poder». Pero ceder el protagonismo no es algo habitual en Cristina, por eso las dudas.

Pero una vez más, la ex presidenta volvió a sorprender con una auto disciplina notable, y se plegó al guión que trazó cuando anunció que resignaba el primer lugar de la fórmula. Le dejó el cierre a su ex jefe de Gabinete y pronunció un discurso corto y medido. Fue extraño ver como Menéndez elogiaba a Alberto Fernández y desde la multitud se coreaba su nombre, ante la mirada de Cristina que aplaudía sonriendo.

«No esperen que dos dirigentes puedan hacer todo solos», advirtió Cristina, luego de recordar el festejo del Bicentenario en 2010, en otro 25 de Mayo, ya con ella como presidenta. «Éramos nueve jefes de Estado caminando por las calles. Néstor hablaba de la batalla cultural, pero yo fue la primera vez que sentí que estábamos en paz», recordó, trabajando la línea que propone hace un tiempo: Macri es caos y conflicto y el regreso del peronismo al poder, lejos de aumentar la crispación, la atenuará . En esa línea, volvió a pedir la elaboración de un nuevo «contrato social» en la ciudadanía.

Alberto repitió una frase que acaso no tardará en viralizarse: «Vamos a resolver este laberinto, porque ya lo conocemos», insistió, con recuerdos del acto de asunción de 2003. «Le dije al oído a Kirchner que habíamos llegado y me respondió no llegamos, recién empezamos, ponete a trabajar. Fueron 4 años y medio hermosos de mi vida». La remisión permanente al primer mandato de Kirchner fue tan evidente como planificada.

«Si uno mira aquel país, los parecidos son muchos. Uno de cada cuatro argentinos está buscando trabajo. Con Néstor lo hicimos. Y Argentina estaba endeudada como ahora», agregó y enfatizó «a los cuatro millones y medio de pobres que deja Macri les vamos a tender la mano y los vamos a meter adentro, porque para eso hacemos política».

«Cuando tuve que discutir con el FMI tenía en el despacho de al lado un tipo que me dejaba en claro lo que tenía que hacer. Estamos en el mismo laberinto el 10 de diciembre. Yo estuve y sé cómo salir. Vayan a convencer a los argentinos», cerró su discurso. (LPO)

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